El trabajo maternal de Marian N. Kehrley (2020) Poemas

El trabajo maternal de Marian N. Kehrley


Vi a mi mamá llenar una solicitud.
Miré la línea que pregunta sobre profesiones pasadas.

Pensé para mí mismo, ese espacio es demasiado pequeño
Para escribir lo que ha sido, para cubrirlo todo.
Ella era enfermera cuando me caí y me rasqué la rodilla.
Ella era una criada cuando no me limpiaba los pies.

Ella era diseñadora cuando mi ropa no combinaba.
Ella era sastre cuando mis pantalones necesitaban un parche.
Ella era maestra cuando hice una pregunta.
Ella era un sacerdote cuando tuve una confesión.

Ella era psiquiatra cuando llegué a casa llorando.
Ella era una predicadora cuando me pillaron mintiendo.
Ella era cantante cuando me cantaba para dormir.

Ella era un salvavidas cuando dijo que el agua es demasiado profunda.
Hay muchos más, pero el mejor para mí.
Ella era una mejor amiga y mía para siempre lo será.

Este poema describe el tema de que las madres juegan diferentes roles para su hijo a lo largo de su vida. Cuando llena una solicitud hablando de su profesión, se vuelve menos respondida porque todo lo que puede describir. Ella era enfermera cuando su hijo le raspó la rodilla, era una criada cuando él no se limpió los pies.

Un diseñador cuando su ropa no combinaba, se adapta cuando necesita un parche. Un maestro respondiendo a todas sus dudas, un sacerdote cuando tuvo una confesión, un psiquiatra cuando regresó a casa llorando, un predicador cuando fue sorprendido mintiendo, un cantante para que me durmiera y qué no.

Hay tantos roles que una madre juega regularmente en toda su vida para sus hijos. Esa es la razón según su hija, ella es su mejor amiga que lo protege de todo lo que podría dañarlo.

Homenaje a todas las madres por Jac Judy A. Campbell

Ella es un regalo para sus hijos
Nuestra fuerte devoción cada día.
Una mano en nuestra mano

Un soplo de aire fresco en el camino
Ella es nuestra buena hada madrina
Una madre poderosa en todas partes
El sol de la mañana
Ella es nuestra oración diaria.
Ella es nuestra voz alentadora
A medida que crecemos día a día
La rosa en el jarrón

El brillo en un día nublado.
Ella es el ángel de Dios enviado del cielo
Nuestra estrella brillante en la noche
La reina de nuestras almas
Ella es nuestra sombra en la luz

Un consuelo cuando ella te abraza
Un recuerdo cuando ella se fue
Un millón de pequeños latidos cardíacos
La musica en una cancion

Ella es un amor eterno
Vale más que diamantes y oro
Agradecemos a Dios por nuestras madres.
Un tesoro sagrado para contemplar

Este poema va desde la perspectiva de un niño que dice que para él su madre es un ángel disfrazado. Él dice que ella es nuestra fuerte devoción ya que ella es quien le enseñó todo. Ella ha alentado y motivado en cada punto de mi vida.

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